miércoles, 29 de mayo de 2019

Tengo un cuerpo

Miro las fotos
no reconozco mi cuerpo
cómo pude ocultar
lo que está ahí
mi instinto renuncia
a ponerle peso
medir centímetros
definirme
me resisto a cerrar la línea 
de lo que soy
de lo que siempre negué
tengo un cuerpo
y es hermoso
me deja tocar el pasto
descansar al sol
mecerme con las olas
tengo un cuerpo
que me deja amar
quizás necesite
por primera vez
poner el borde 
de la compasión
del reconocimiento
y susurrarle
como a una amiga
estás acá
te necesito
no te vayas más
te quiero.


Mariana D’Erasmo
39 años, taurina. Madre de Banana libros, apasionada del tarot y las flores de bach. Escribo para descubrir quién soy, qué tengo para dar. El camino me está ayudando a quererme un poquito más. Enhorabuena.

Ph. Violeta Capasso para Brilla Gringa

jueves, 28 de marzo de 2019

Corriente


Era prácticamente obvio que el verano
y la forma que tiene de hacerse presente el sol
me iban a traer tu recuerdo con más fuerza.
Se que en este momento
sus rayos
también te están tocando.
Se que puedo verte
y también se que vos me estás viendo
ahora
cruzada de piernas
con mi malla lila,
y que también te acordás del río,
que fue nuestro,
se que es ahí, donde ahora se desprende
apenas, una nueva corriente.



Belén Loiza
26 años pisciana. Encontré hace un par de años la escritura, pero de alguna manera siento que siempre estuvo ahí. Cuando no escribo saco fotos, y cuando no saco fotos bailo. Estudié Licenciatura en Artes Escénicas en la UNSAM. Actualmente estoy cursando la carrera de Diseño de Imagen y Sonido en la UBA, y realizando el Taller de Ensayo Fotográfico de Valeria Sestua. 



martes, 12 de febrero de 2019

Pedir lo que uno quiere


No quiero un análisis profundo
lo que quiero es tocarte
con las cortinas cerradas
hacer todo lo que no se puede
y reaparecer
riéndome sola
con un secreto
pero
prendida fuego
sinceramente
feliz.



PH: Magdalena García Batallán

Luciana Rubin

La escritura para mí es un secreto. Si se la muestro a alguien que conozco, es como darle un pedacito de dulce de leche en verso. Creo que con la poesía se me derrite el corazón, en la vida real es distinto. Escribo porque hay algo de lo que no se dice, que se tiene que decir.

martes, 5 de febrero de 2019

Sacate los ojos


estoy durmiendo a 1800 km de casa
sueño que violás a mamá en frente mío
en el sueño alguien dice
cómo la va a estar violando si es su mujer
más tarde en la merienda
J se compra un crêpe de apple crumble
pienso cómo le gustaría a papá, y cómo me gustaría a mí
dárselo a probar
si no fuera un asco, te lo llevaría en la valija
pero creo que ese es el punto: le tengo miedo a los bichos
pienso en la canción que cantábamos camino a Cariló
cuando I y yo éramos chicos
no me extrañes mucho / pronto voy a regresar
encontré en internet que la canción era
del Operativo Sol de la Bonaerense de 1981
yo ni había nacido
hoy la canto con River, vos con Boca
yo te sigo a todas partes / cada vez te quiero más
pero hay que irse de casa
sigo diciendo aunque yo ya me fui
pero siempre vuelvo
cuando me corté el pelo te enojaste mucho
me dijiste te afeás
te gusta dar ventaja
me pareció que estabas celoso
que me viste por primera vez como suelo sagrado
el otro día en la mesa de Noche Buena
hablabas de mí y dijiste
mi esposa
y al día siguiente, en lugar de decir
que me sacara los lentes
de contacto, dijiste
sacate los ojos.


Maite Etcheverry
Nací en Buenos Aires en 1998. Escribo y saco fotos porque me gusta creer que si mirás algo durante mucho tiempo los ojos se te vuelven del color de lo que mirás.

lunes, 8 de octubre de 2018

Ya lo sé abuela


Mi abuela quiere que vayamos a la plaza peligrosa.
Queda a una cuadra y tiene una jaula gigante con 4 pisos. Yo me tiro por el palo enmantecado del tercero. Me golpeo contra el suelo cuando llego abajo.
No lloro.
Te vas a golpear así, tenés que agarrarte mejor, me dice.
Ella siempre quiere que vaya para adelante, si me caigo, tengo que pasar de nuevo por el mismo lugar pero esta vez sin errores.
Si no puedo subir a un árbol tengo que aprender.
Intento y me raspo.
No lloro.

Me explica que las vías del tren son paralelas.
Ya lo sé, abuela.
Porque tenés que saberlo todo, me dice.
Ya lo sé todo, abuela, le digo.
Dice que las montañas son altas y empinadas, y las sierras más bajas y redondeadas.
Ya lo sé, abuela.

Me enseña que no tengo que tenerle miedo al error, porque es lo más humano del mundo.
Tengo diez años. Todos los mediodías tengo que repetirle sin equivocarme las calles desde el bajo hasta Flores: Balcarce, Defensa, Bolivar, Perú, Chacabuco, Piedras, y sigo.
Ya las sé, abuela.

Mi abuela dice que me parezco a ella.
Ya lo sé, abuela.

Tengo 14 años y escribo haikus.
Almorzamos juntas  y me pide que invente uno sobre ella. Si no es un poema puede ser otra cosa, me dice.
A veces le escribo cartas, cuentos o poema. Pero no sé bien.
Tenés que aprender si no sabes, me dice.
Que me diga eso me hace llorar.
Abuela, es distinta la imaginación, le digo.

Un día vas a escribir un libro sobre nuestras noches durmiendo en el piso, trepando un árbol, dibujando juntas, hablándole a desconocidos por la calle para que nos digan qué significa para ellos tus sueños,  me dice.
Ya lo sé, abuela.



Andrea Gaetano
Soy Andre Gaetano, fotógrafa. Siento que a veces lo visual no me alcanza. Es ahí cuando empiezo a usar la escritura como herramienta para atravesar la vida.


Ph. Andre Gaetano

viernes, 28 de septiembre de 2018

Anagnorisis (latín: para darse cuenta)


  
Pasame la sal, le dijo
Y en ese momento  
Ahí, fue eso
me di cuenta
Con tan solo una mirada
Un tono de voz áspero
Como la mancha de vino en una blusa blanca
Sentí un martillo entre las costillas
Ya no se querían


No sé a dónde se fue
Ni como conseguirlo
Solamente entra en un par de ojos
Es un hilo invisible
Si se rompe
Se rompe.

Tener tiempo no es tener aire
No es estar más tranquila
No es descansar los parpados
Reposar boquiabierta en el agua que te quita peso
No es disfrutar
No es fundirte con el cielo
A veces nos sentimos solas
Tener tiempo es ver como todo se mueve
Y vos seguís quieta.


Ph. Nicholas Wilkins


Luciana Rubin
Me gusta que me digan Lu o Luchi. Nací en diciembre del 2000. Escribo porque me encanta leer. La adolescencia me encontró sensible.